13/02/2009

INSOMNIO MEDIÁTICO

En momentos en que el insomnio ya llegó definitivamente (ni ducha tibia, ni leche ídem, ni música de la radio El Conquistador han resultado) no queda más que entregarse a la noche, a la otra, no la que va a Viña y que me hizo bailar en año nuevo. Tampoco a la que te dé ron 2x1 en el bar, sino a esas eternas reflexiones que haces de tu vida y de lo que quieres hacer con ella. Tu vista se fija en alguna tabla del techo y echas a volar la imaginación. Concatenas pensamientos y desde que te acordaste que mañana te tienes que ir a cortar el pelo, pasas por tus compañeros de colegio de 4to medio, de ahí en lo mal que lee las noticias el tipo barbón de TVN, luego calculas qué estará haciendo tu ex y de ahí llegas a la copucha que tienes que contarle a tu mejor amigo.
Ya tu vista ha recorrido las 26.5 tablas que te cubren del bipolar clima de esta ciudad y te niegas a encender las 29” (gracias tío) que cuando están encendidas tú las ves, pero apagadas te ven a ti, de hecho, y de manera distorsionada, eres tú quien aparece ahí. Y ya pasaron Los Simpsons en FOX, Padre de Familia en FX y en el Mega y aunque a la hora que sea algo te pega a VH1 (gracias VTR), no es buena idea prender la SONY.
Pero en una mente tan audiovisualizada como la mía, debo alimentarme de algo mediático. Leer “La Cuarta” tampoco era buena idea, de hecho sería releerla por cuarta vez.
Abrir la bolsa del pasado con la colección de “Zona de Contacto” y revisar ¿Otra vez? los tantos artículos que quizás han moldeado mi estilo de escritura más que las clases de redacción tomadas en el Cerro Los Placeres de Valparaíso, no me entusiasmaba para nada. Aunque no deja de ser llamativo ver esas publicidades de los prepago OK de Smartcom PCS o leer a Pablo Aranzáes comentando “lo nuevo” de Groove Armada, “I see you baby (del álbum Vértigo, del 2000)
En eso recuerdo que tengo los audífonos puestos y la radio sintonizada entre el 105.9 y el 94.1 (de Rancagua) cuando nuevamente ato pensamientos, como que dentro de la bolsa aquella llena de “Chancho cero” hay una melancólica portada llamada “Hojas de otoño”, estación que viene pronto (no sé que tan pronto, luego de los 35º de ayer o los 34º de hoy) y lo cual lamento no haber vivido acá en la zona durante unos años.
Pero no importa, ya estoy aquí y espero no perderme otro otoño en Santiago. El por qué de eso me lo guardo, porque eso es de las pocas cosas que no comparto, como el Blistex o MI agua mineral de ½.
Eso, luego de uno de los mejores veranos que he pasado en años, hasta hoy al menos.
Entonces recién veo la hora. Quizá la flexión de la boca o la posición en que quedaron los audífonos, provocaron que al sonreír luego de leer lo escrito hicieran que el sonido se hiciera más claro y profundo. Al final de cuentas, solo necesitaba sonreír para escuchar mejor y para poder dormir. Para por fin cerrar los ojos y disfrutar de estar bajo estas 26,5 tablas y cubierto hasta las orejas y así acomodarme, sin apoyar la cabeza en alguna almohada, ponerme de guata y lograr esa posición única que me permite poder dormir.

1 comentarios:

GoroCachorro dijo...

o sea..

compartir el blistex??

nadie!
[con la pareja QUIZAS]

pero nunca te he visto tomando mineral de 1/2

siempre es aquella gaseosa a la cual todos somos adictos.
de maquina, de lata, de 1/2,
el sabor tiene pequeñas diferencias que solo los adictos notamos..
Asi como que la version Zero,
no se compara a la original.

Paz!