19/08/2008

EL PELO

"Siempre he tenido problemas con mi pelo. Aunque no tengo mucho, el que queda, siempre está para recordarme que mi cabello y yo no nos llevamos muy bien. Jamás he podido hacerme peinados de moda o raros o ser contestatario con mi forma de cortarmelo, porque, quieralo o no, me veo ridículo... Pero la venganza puede ser algo más dulce que fría: Opto por la solución más radical que existe, cortármelo casi al 0. De esa manera, ni él tiene tiempo de ponerme en vergüenza, ni yo tiempo para avergonzarme de él"

SALIR

Comenzó con un viento cálido, fuerte, que botó varios de los letreros que habían en la entrada del almacén de la esquina. El cielo estaba con ese tono de gris que nunca encontrarás en el Photoshop.
Mi abuela, rápida, saca toda la ropa que estaba en el tendedero, contraria a lo que pensaba yo en ese momento: dejar la ropa ahí para que ese viento secara más rápido las prendas. Equivocado estaría.
Luego, las puertas del patio se comenzaron a cerrar. Nadie podría salir por lo menos en un buen rato, y quien se atreviera, lo debería hacer cubierto de telas difíciles de describir.
En solo cinco minutos de la última reflexión, comenzó el espectáculo que hace mucho no presenciaba y que raramente anhelaba.
Había comenzado a llover.